“Después de haber orado, tembló el lugar en que estaban reunidos; todos fueron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban la palabra de Dios sin temor alguno.” – Hechos 4:31

La llenura del Espíritu Santo es fundamental para cada creyente y para la Iglesia de todo el mundo. Jesús dijo a sus discípulos en Hechos 1:4 ” Una vez, mientras comía con ellos, les ordenó: —No se alejen de Jerusalén, sino esperen la promesa del Padre, de la cual les he hablado:” No podemos vivir o hacer la vida cristiana sin la promesa del Padre. Es para vos y para mi.

Veamos los detalles de este versículo 31 de Hechos 4.

I. Orar para ser llenos del Espíritu Santo

Necesitamos orar. La palabra en griego es deomai que significa pedir, rogar, desear. Dios nos ha dado el poder, pero tenemos que orar con desesperación para anhelarlo. El texto nos dice que “después de haber orado.” ¡La oración tiene poder! Pero ¿Por qué lo practicamos tan poco?

Creo que muchas veces creemos que la oración no está afectando en nada. Sin embargo, está haciendo mucho. Lo que nos detiene es ver lo que se ve, pero el desafío es orar por aquello que no se ve. ¡Hay que orar con fe!

II. Tembló el lugar del Espíritu Santo

Cuando oramos las cosas comienzan a moverse. ¿Sabías que el enemigo tiembla cuando la Iglesia del Señor ora?. Tus circunstancias van a cambiar y tu situación va a cambiar cuando aprendamos a orar. El enemigo tiene miedo de la oración porque Dios actúa y las cosas cambian. Queremos que tu vida tiemble con la presencia de Dios.

III. Todos fueron llenos del Espíritu Santo

¡Qué respuesta de Dios!. “Todos” dice el texto fueron llenos del Espíritu Santo. No dice algunos, sino TODOS. El bautismo del Espíritu Santo es para vos. Hay que creerlo y recibirlo. Dios está anhelando llenar a su Iglesia con el poder del Espíritu Santo. Es tiempo de actuar y movernos.

IV. Proclamaban la palabra de Dios sin temor alguno

En medio de todas las persecuciones de la cultura y del mundo, Dios quiere darnos poder y fuerza para proclamar la palabra de Dios. Dice el texto “sin temor alguno.” La palabra original es parresia que significa libre y sin temor, con confianza. Dios quiere darte autoridad y fuerza para proclamar libertad a los cautivos. Ya tenemos el poder de Dios que puede cambiar tu nación, tu ciudad, tu familia, tu vida. ¡Creamos y confiemos en Dios!

Vamos por más de Dios,
Pastor Rocco