«El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor». – Lucas 4:18-19

El ministerio de Jesús se activó de una manera extraordinaria al tocar las necesidades de las personas que estaban a su alrededor. Fue tremendo como se lanzó a su ministerio. Dice capítulo 4:16 “Fue a Nazaret, donde se había criado, y un sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre. Se levantó para hacer la lectura, 17 y le entregaron el libro del profeta Isaías. Al desenrollarlo, encontró el lugar donde está escrito”. Era la lectura del día y qué casualidad que comenzó a leer a Isaías 61 sobre una profecía acerca de Él mismo. ¡Qué manera de lanzar su ministerio! Este ministerio es lo que él anhela para su Iglesia. Su unción está sobre su Iglesia para hacer sus obras aquí en la tierra.

Somos ungidos por Jesús para:
I. Anunciar buenas nuevas a los pobres – La pobreza aquí es literal pero también es espiritual. Nadie, rico o pobre puede encontrar a Jesús hasta que se dé cuenta de su destitución espiritual.

II. Proclamar libertad a los cautivos – la liberación de los cautivos en el pecado y por el enemigo es tremendo. Dios nos está movilizando como Iglesia a librar los que son
cautivos en todo tipo de adicciones, vicios, sus ataduras.

III. Dar vista a los ciegos – abrir los ojos de las personas espiritualmente pero también
físicamente. Hay tanta ceguera alrededor de nosotros. Dios nos está llamando a dar
vista a los ciegos. Jesús es la Luz y nos ha dado la autoridad para ser Luz en el mundo.

IV. Poner en libertad a los oprimidos – hay tantas personas con depresión, desanimadas y
oprimidas por el enemigo y por las distintas circunstancias que les toca vivir. Jesús está ungiendo a su Iglesia para liberar a los oprimidos de las fuerzas que vienen sobre ellos. Podemos caminar en victoria.

V. A pregonar el año del favor del Señor – Dios quiere dar a esta generación favor en
todas las cosas de la vida. Es tiempo que la Iglesia tome su lugar como los ungidos
de Dios y declarar el favor de Dios.

Dice el pasaje: 20 Luego enrolla el libro, se lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos los que estaban en la sinagoga lo miraban detenidamente, 21 y él comenzó a hablarles: «Hoy se cumple esta Escritura en presencia de ustedes».
Este es el plan y llamado de Dios. También fue el ministerio de Jesús y que debe seguir con su Iglesia.

Somos Ungidos de Dios,
Pastor Rocco