“Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento.
Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.”  – Isaías 53:3  

Mira los adjetivos que describen a Jesús en este pasaje: Despreciado, rechazado, varón de dolores, sufrió, despreciado, no estimado. Jesús, el hijo de Dios, tuvo que atravesar por esto por tí y por mi. 

El término teológico para esto es la Expiación, que fue lo que hizo con su vida por toda la humanidad.

“Este capítulo predice los sufrimientos del Mesías, el fin por el cual iba a morir, y las ventajas resultantes para la humanidad de ese ilustre evento… Este capítulo contiene un hermoso resumen de las doctrinas más peculiares y distintivas del cristianismo”. (Adam Clarke) Tomado del estudio de David Guzik.

1. Isaías 53:1-3- Jesús el mensaje revelado

¿Quién ha creído a nuestro mensaje y a quién se le ha revelado el poder del Señor?
Creció en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo y nada en su apariencia lo hacía deseable.Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.

El mensaje de Dios es afirmado y revelado en Jesús. Jesus creció como el vástago tierno del mundo y la raíz de tierra seca.  Él fue despreciado y rechazado por los hombres, pero fue aceptado por el Padre.  Él es nuestra salvación y victoria. 

2. Isaías 53:4-6- Jesús cargó con nuestros pecados

Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el Señor hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros.

Jesús llevó todas nuestras enfermedades y dolores sobre sí mismo.  Que Él fuera traspasado significa “perforado a través” por nuestras rebeliones e iniquidades.  A través de este precio somos sanados espiritual y físicamente.  Tenemos la victoria sobre los pecados por Su victoria en la cruz.  Ahora podemos decir no al pecado y si a Jesús por lo que él hizo.  No somos más víctimas; somos victoriosos en la suficiencia de Cristo. 

3. Isaías 53:7-9- Jesús y el sufrimiento

Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero;
como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca. Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte; nadie se preocupó de su descendencia.
Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y golpeado por la transgresión de mi pueblo.
Se le asignó un sepulcro con los malvados, y murió entre los malhechores, aunque nunca cometió violencia alguna, ni hubo engaño en su boca.

Jesús sufrió todo por nosotros en la cruz. No tenemos que seguir oprimidos por el enemigo.  Jesús tomó toda su carga en la cruz. Maltratado y humillado como cordero llevado al matadero. No hay que sufrir más de depresión y ataques en tu mente.  Jesús fue oprimido por tu vida. 

“Si tuviera que morir por alguno de ustedes, ¿qué significa, sino que pagué la deuda de la naturaleza un poco antes de lo que finalmente debo haberla pagado? Porque todos debemos morir, tarde o temprano. Pero Cristo necesitaba no morir en absoluto, en lo que a él personalmente se refiere. No había ninguna causa dentro de sí mismo por la que deba ir a la cruz para dar su vida. Se entregó a sí mismo, un sacrificio voluntario por nuestros pecados“. (Spurgeon) Tomado del estudio de David Guzik.

4. Isaías 53:10-12- La victoria de Jesús

10 Pero el Señor quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y, como él ofreció su vida en expiación,
verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del Señor.
11 Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho; por su conocimiento
mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con las iniquidades de ellos.
12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes,
porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores.
Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores.

Querido amigo, la victoria es tuya porque Jesús venció al enemigo.  El enviado, Jesús, es victorioso.  Él cargó tus pecados, así que no tienes que seguir con esa carga.  Tenemos autoridad sobre todo principado en el cielo, la tierra, y debajo de la tierra.  Él está intercediendo por nosotros en este mismo momento.  

Gracias a Jesús por ser suficiente para toda la humanidad y entregar su vida por nosotros.

Un abrazo,
Pastor Rocco