¡Por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!» Génesis 12:3 b

Si hay algo que en nuestra sociedad está siendo atacado es el vínculo familiar, por eso es necesario que como iglesia podamos reforzarlo mediante situaciones que la Biblia nos presenta y que pueden ser aplicados en nuestro contexto actual.

INSTRUCCIÓN EN LA FAMILIA

El libro de Proverbios está lleno de tips para la familia. Miremos lo que dice acerca de la instrucción en estos versos: Proverbios 1:8 Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre.

Proverbios 6:20 Hijo mío, obedece el mandamiento de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre.

Proverbios 17:25 El hijo necio irrita a su padre, y causa amargura a su madre.

La lista podría continuar, pero lo que podemos resaltar aquí es la atención que los/as hijos/as deben prestar a las enseñanzas de los padres.

Lo interesante es que nunca dejamos de ser hijos. Muchos viven pensando que cuando se casan o se independizan de la casa de sus papás, ya no se tiene que valorar lo que nos dicen. Salomón nos anima lo importante que es valorar la instrucción de nuestros padres. En algunos casos, los padres son los que instruyen en el camino del Señor a los hijos y ese legado se continúa de generación en generación gracias a la semilla plantada por ellos.

PÉRDIDAS EN LA FAMILIA

Cuando hablamos del sufrimiento uno de los nombres que resuena más es la vida de Job, a quien le toca vivir una de las desgracias más fuertes en su vida.

Si leemos su historia, comienza una tragedia tras otra. Quizás no somos conscientes de lo que vivió en todas las cosas que perdió, pero qué difícil es estar en sus zapatos.

Dice el capítulo 1 del libro de Job: 20 Al llegar a este punto, Job se levantó, se rasgó las vestiduras, se rasuró la cabeza, y luego se dejó caer al suelo en actitud de adoración. 21 Entonces dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo he de partir. El Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor!» 22 A pesar de todo esto, Job no pecó ni le echó la culpa a Dios.

En medio de las pruebas más difíciles de su vida, Job pudo adorar y no culpar a Dios.

En este tiempo ¿has pasado una pérdida? Cuando Jesús llegó al lugar donde había muerto Lázaro, según Juan 11 en el verso 33  dice: Al ver llorar a María y a los judíos que la habían acompañado, Jesús se turbó y se conmovió profundamente.

¡No estás solo. No estás sola. Hay un Dios y una familia que llora y consuela para sobrellevar este momento!

DEDICACIÓN FAMILIAR

En la Biblia encontramos una gran historia familiar de Ana y su hijo Samuel. Ana no podía tener hijos y esto era motivo de amargura en su corazón. Un día con lágrimas en sus ojos, oró al Señor por un hijo y al tiempo quedó embarazada de Samuel. Su promesa era de que iba a dedicar a su hijo completamente al servicio de Dios y le dijo con estas palabras en 1 Samuel 1: 27 Este es el niño que yo le pedí al Señor, y él me lo concedió. 28 Ahora yo, por mi parte, se lo entrego al Señor. Mientras el niño viva, estará dedicado a él».

Podemos pensar a simple vista que la dedicación fue solamente de Samuel, pero realmente fue de ambos, tanto de él como de Ana. Toda la familia se tiene que dedicar al Señor. Y no estamos hablando que tenemos que ir todos los integrantes de la familia al templo y quedarnos ahí. La idea del pasaje es que toda la familia en su día a día tiene que vivir en consagración, en servicio a Dios.

Jesús en su infancia entendió esto y dijo a sus padres en Lucas 2: 49 —¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que tengo que estar en la casa de mi Padre? ¡Tenemos un gran desafío de construir familias dedicadas al Señor!

FAMILIAS INMIGRANTES

En los primeros 11 capítulos de Génesis, parece que la humanidad va de mal en peor ya que se ha distanciado de Dios. Pero llega el capítulo 12, donde Dios ve a Abram y a su familia para restaurar el plan que había designado desde el principio: La salvación para las naciones. Lo interesante es que esta historia comienza con una familia que emigra de su tierra para tener como destino a otra totalmente desconocida. Sin saber a dónde ir, Abram con su familia, pasan por distintos lugares y viven distintas situaciones, obedeciendo a la voz de Dios, creyéndole con esperanza que había un plan para sus vidas y para su generación.

¿Cuántas personas conoces que han emigrado de su tierra a otro país? Toma un tiempo y ora por ellos para que Dios los pueda fortalecer y vean Su mano en sus vidas.

RECONCILIACIÓN FAMILIAR 

En Génesis encontramos la historia de los patriarcas y sus familias. Hay muchos sucesos que podemos ver de las vidas de Jacob y Esaú. Por un lado, Jacob tuvo acciones de engaño para con su hermano y su padre Isaac en distintas ocasiones. Esto le trajo algunas consecuencias como por ejemplo, tuvo que escapar de su casa porque Esaú estaba con mucho rencor por haberle quitado la bendición de su padre (Génesis 27:41). Pero el desenlace de la historia y la intervención de Dios es totalmente diferente, en el capítulo 33 de Génesis en el verso 4 nos habla de un re encuentro de los hermanos y dice: Pero Esaú corrió a su encuentro y, echándole los brazos al cuello, lo abrazó y lo besó. Entonces los dos se pusieron a llorar.

¡Qué increíble es la reconciliación! Dios nos ha dado este ministerio (como dice Pablo) y necesitamos aplicarlo en los ámbitos de la familia.

Si hay conflictos entre hermanos o entre hijos y padres, hoy es el momento para re encontrarse y tener una reconciliación. ¡Es lo que Dios nos está mandando a hacer!

Un abrazo,
Pastor Rocco