“deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación” -1 Pedro 2:2

Cuando se habla de espiritualidad se puede llegar a pensar en diferentes cosas. Algunos pueden pensar que es algo para cierto grupo de personas. Otros pueden pensar que es una filosofía. Otros pueden llegar a pensar que es tener experiencias con el más allá. Pero la verdad es que todos los seres humanos estamos hechos a la semejanza de Dios. Estamos compuestos de cuerpo, alma, y espíritu.

La gran pregunta es: ¿cómo estoy alimentando mi espíritu? ¿De qué cosas? Si me alimento de algo que no es bueno ¿qué voy a esperar de eso?.

En los tiempos posmodernos que vivimos estamos bombardeados de información y relativismo. Es por esa razón que debemos re-pensar nuestra forma de vivir la espiritualidad y buscar el sentido que tiene para nosotros como seguidores de Jesús.

Veamos 4 disciplinas que nos ayudarán a formar una espiritualidad sana y fuerte en estos tiempos posmodernos.

I. La Palabra

El salmista David escribió en Salmo 119:105- “Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero.” Más que nunca necesitamos una claridad para nuestros caminos. Los valores son atacados todos los días y podemos darnos cuenta que es muy fácil distorsionar lo que es verdadero.

La carta de Santiago 1:19-25 nos habla de cómo poner en práctica la palabra de Dios y enfrentar los principios del mundo. Vs. 21- “Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.” Si vivimos en tiempo difíciles ¿cómo vamos a hacer? Vs. 23- “El que escucha la palabra, pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo” La bendición está en practicar la Palabra de Dios en todo momento.

II. La Oración– ayuno y meditación

Lucas 6:12- “Por aquel tiempo se fue

Jesús a la montaña a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.” Jesús pasó mucho tiempo de comunicación con su Padre. Es algo vital tener nuestro tiempo de comunión con nuestro Dios y Padre. Dentro de esta comunicación están ciertas disciplinas perdidas como el ayuno y la meditación. Éstas nos llevan a otro nivel con el Padre. Hay que recuperarlas en este tiempo posmoderno. Que en este tiempo podamos ser motivados a tener un mayor deseo para pasar tiempo con el Espíritu Santo.

III. El Dar

1 Corintios 16:1-3 – Pablo escribió- En cuanto a la colecta para

los creyentes, sigan las instrucciones que di a las iglesias de Galacia. El primer día de la semana, cada uno de ustedes aparte y guarde algún dinero conforme a sus ingresos, para que no se tengan que hacer colectas cuando yo vaya. Luego, cuando llegue, daré cartas de presentación a los que ustedes hayan aprobado y los enviaré a Jerusalén con los donativos que hayan recogido.” Los conceptos de dar y ser generosos son principios del Reino de Dios. Pablo instruyó a las iglesias sobre la importancia de dar. La prosperidad de Dios se manifiesta en personas que se interesan en extender su reino.

En el libro de los Hechos está lleno de ejemplos donde la comunidad de fe, fue fiel a Dios con sus bienes. No podemos hacer menos en esta era posmoderna donde lo que predomina es la acumulación de bienes y el tener posesiones personales sin querer compartirlas con otros. Oremos: ¡Ayúdanos Señor a dar y a ser generosos con tu reino!

IV. Comunidad

1 Juan 1:7- Pero, si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.”

Formar parte de una comunidad es una disciplina que estamos perdiendo y debemos recuperarla. Hay que trabajar fuerte para la comunión del cuerpo. No es algo que viene así no mas. Jesús oró en Juan 17 que “seamos uno”. Si hay algo difícil de construir; esa es la unidad. Hay que trabajar para la unidad. Una gran parte es entender la importancia de congregarnos en tiempos posmodernos. El autor de Hebreos escribió en el cap.10:25-No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.” Si más se acerca la venida de Cristo, más necesitamos estar reunidos y animándonos unos a otros. ¡Es vital congregarnos!

 

Un abrazo,
Pastor Rocco