“Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto.” – 1 Juan 4:20

Dios anhela tener comunión con sus hijos. Es muy importante saber que Él inicio la comunión desde la creación de la tierra. Mucha gente pregunta, ¿por qué estoy aquí en la tierra? Y es porque Dios quiere tener una relación contigo. Dios esta siempre buscando motivos para tener este encuentro, ya que que se cortó la relación en el jardín de Edén. Dios hizo la provisión del sacrifico de amor al enviar a su Hijo Jesucristo. Es tan importante esta comunión que Dios creó, que le dio una compañera para Adán. La comunión con Dios y tu prójimo es fundamental. Vamos a ver algunos aspectos de la comunión de 1 Juan 4

I. Dios es amor, la base de la comunión

16 Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 17 Ese amor se manifiesta plenamente entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús. En el amor no hay temor,

La base de la comunión es el amor. Dice el texto que “Dios es amor.” No se puede tener una relación sin tener ese amor. Cuando se permanece en amor, permanecemos en Dios y Dios en nosotros. San Pablo escribió en Romanos 5:8- Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” Dios sigue manifestando su amor para con nosotros día a día para romper todo temor. El temor es lo que el enemigo quiere usar para destruirnos Dios quiere usarlo para generar un gran amor en nuestra comunión con Él.

II. El perfecto amor expulsa todo rechazo

18 sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor. 19 Nosotros amamos porque él nos amó primero.

El efecto que tiene el rechazo en el hombre es fuerte. Muchas relaciones se cortan por sentir el rechazo del otro. Este rechazo genera un gran temor. El pecado que causó la separación de Dios con el hombre trajo esa gran distancia. Dios mando a su hijo Jesús para restaurar esta comunión. Fíjate que dice el texto que “el amor perfecto echa fuera el temor.” Dios esta siempre con deseos de romper todo temor en nuestras vidas. El temor puede dominar y destruir la relación con Dios y el prójimo, pero Dios esta en muy interesado en restaurar este perfecto amor.

III. Amor por el prójimo: reflejo de la comunión

20 Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto.

Si estamos en el amor de Dios no podemos odiar a nuestro prójimo. Cuando no amamos a nuestro hermano, no estamos en el amor de Dios. Si decimos que amamos a Dios quien no hemos visito y no amar a nuestro hermano a quien hemos visto, estamos en una mentira. Dios anhela que el hombre tenga buena comunión con su prójimo. Que Dios nos ayude a amar con su amor al otro, donde muchas veces ese prójimo no es mi amigo; puede ser mi enemigo. Dios me impulsa a amarlo de todas formas.

IV. Amor a Dios que se expresa en el prójimo

21 Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano.

El plan de Dios esta en función en esta relación con el amor. Él utiliza las relaciones humanas para trabajar su amor en nosotros. Si decimos que amamos a Dios también tenemos que amar a nuestro hermano. No es fácil, pero el amor se manifiesta cuando amamos y deseamos comunión con nuestro prójimo.

Dios quiere estar “más cerca” de ti en todo momento. Cuanto más nos acercamos a Él, más vamos a amar al prójimo. Ya estamos en la prueba. Vamos a dejar que su amor se manifieste en nuestras vidas. Dios te esta buscando para tener una relación contigo. ¡Hoy es el día para abrir tu corazón a Dios y su amor inunde tu vida!

Un abrazo,
Rocco