“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”  – Jeremías 29:11

En este mes tenemos muchas expectativas en cuanto a la serie de mensajes que vamos a desarrollar en nuestra congregación. A pesar de estar viviendo un tiempo de incertidumbre, sin saber qué va a ocurrir en los próximos meses. ¡¡Tenemos una buena noticia!!. Dios nos promete ESPERANZA Y FUTURO, tal como se lo prometió al pueblo de Israel a través del profeta Jeremías. Veamos a continuación las indicaciones que Jeremías le da:

Así dice el Señor Todopoderoso, el Dios de Israel, a todos los que he deportado de Jerusalén a Babilonia: «Construyan casas y habítenlas; planten huertos y coman de su fruto. Cásense, y tengan hijos e hijas; y casen a sus hijos e hijas, para que a su vez ellos les den nietos. Multiplíquense allá, y no disminuyan.

I. MANTENER LA PROYECCIÓN

Estas indicaciones parecen muy fuera de lo común para un pueblo que ha sido sometido a un exilio. Pero Dios es muy practico. Les dice que construyan casas, planten huertos. Les dice que se casen, que se multipliquen. Para vivir con esperanza y futuro necesitamos tener proyección. Generar proyectos, tener expectativas, de que a pesar de estar viviendo un momento incierto, podemos tener una proyección de vida. Dios los está impulsando y movilizando a que no se queden quietos, sino a que generen ideas para seguir adelante.

“7 Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad».Así dice el Señor Todopoderoso, el Dios de Israel: «No se dejen engañar por los profetas ni por los adivinos que están entre ustedes. No hagan caso de los sueños que ellos tienen. Lo que ellos les profetizan en mi nombre es una mentira. Yo no los he enviado», afirma el Señor.

II. ESCUHAR LAS VOCES CORRECTAS

En estos versos Dios es muy claro y hace un fuerte énfasis en no darle lugar a las falsas opiniones. Siempre nos vamos a encontrar con rumores que van a querer engañarnos. Dios les advertía a que solo puedan estar atentos a Su voz y a saber identificar las voces que quería distorsionar el plan que tenía para ellos. Quizás uno espera que nos digan: “Va a estar todo bien” “Lo vas a lograr”. Esto puede a veces ser un engaño que puede lastimarnos. También están las voces del negativismo, que quieren venir a hundirnos. ¿A quiénes vamos a escuchar?

10 Así dice el Señor: «Cuando a Babilonia se le hayan cumplido los setenta años, yo los visitaré; y haré honor a mi promesa en favor de ustedes, y los haré volver a este lugar. 11 Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

III. LOS PLANES DE DIOS NO CADUCAN

Los mejores tiempos se pueden ver no necesariamente en los mejores tiempos. Esto puede sonar un trabalenguas, pero no lo es. Israel iba a estar en un exilio de setenta años y Dios les estaba diciendo: “Yo tengo planes de bien” “Tengo un futuro y una esperanza”. ¿No es ilógico? ¿Esto es un juego? ¡No! Dios estaba usando este tiempo difícil para procesar sus vidas y que ellos puedan volver a buscarlo de todo corazón.

12 Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. 13 Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. 14 Me dejaré encontrar —afirma el Señor—, y los haré volver del cautiverio. Yo los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde los haya dispersado, y los haré volver al lugar del cual los deporté», afirma el Señor.

Este era el deseo de Dios para Su pueblo y es también Su deseo para nosotros en este momento de incertidumbre.

Quiero compartirte las siguientes preguntas para que podamos reflexionar: ¿Cómo podemos ver buenas noticias en un momento donde predominan las malas? ¿Qué voy a hacer para buscar a Dios y no escuchar las voces que quieren lastimarme? ¿Qué voy a comenzar a proyectar en medio de esta incertidumbre? ¿Cuál es el plan que Dios está diseñando en mi vida?

Recordemos tenemos un futuro y una esperanza. Aunque no sea el mejor momento, en Dios hay buenos planes para todas y todos nosotros.

Un abrazo,
Rocco