“Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.”  – Hechos 2:42

El día de Pentecostés impulsó a la Iglesia a ir por mucho más. Después de la prédica de Pedro, hubo 3 mil nuevos convertidos. ¿Cómo vamos a instruir a 3 mil nuevas personas? No se trata solo de convertidos, también es cómo podemos discipular a los nuevos que llegaron. Este fue el desafío para los cristianos de Hechos y sigue siendo el nuestro. El mandato de Jesús fue de “hacer discípulos”.

I. Ser Iglesia implica la enseñanza- “se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles

Creo que este propósito de la Iglesia era claro y tendría que ser una base de todos los discípulos y seguidores de Jesús. Necesitamos siempre de las instrucciones en la Palabra. La palabra de Dios tiene que ser el eje de todas nuestras enseñanzas. Nuestro fundamento se encuentra en que ha sido inspirada por Dios. Miremos a Pablo cuando escribió en 2 Timoteo 3:16- “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia,” El cuerpo de Cristo necesita instrucción para poder llevar a cabo estos consejos de Pablo a Timoteo. El amor de Dios es tan grande que Él nos puso Su palabra para que sea nuestra guía. ¡La Iglesia debe tener su base en la enseñanza!

II. Ser Iglesia es vivir en comunión“en la comunión”

Es muy importante estar en comunión con el cuerpo. Se necesita del cuerpo de Cristo que opera en nuestro alrededor. La palabra comunión significa “intimidad, estar juntos, de acuerdo, concordia, contacto y mucho más.” Uno de los grandes propósitos de la Iglesia, es tener este intercambio. Hay que trabajar fuerte para que esto opere y no se corte. Nuestra oración es que cada persona pueda tener un encuentro con Cristo, pero que también sea parte de la comunión con Su cuerpo. Ellos estaban unidos unos con otros. Por esto creo que los pequeños grupos, células, Grupos de Vida, etc., son fundamentales en el cuerpo. ¡La Iglesia nos tiene que llevar a experimentar la comunión!

III. Ser Iglesia es compartir el pan “en el partimiento del pan”

¿Qué significa “partimiento del pan”? Es muy probable que signifique que ellos comieron juntos con regularidad. Pero dentro de este hábito compartieron el pan y la copa, lo que llamamos “Santa Cena”, para recordar lo que hizo Jesús por nosotros en la cruz. Esta cena no debe ser una obligación. Tiene que ser uno de los temas importantes en el cuerpo de Cristo. Fíjate que dice Hechos 4:32- “Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían.” Gran parte de este compartir, es el sentir de apoyar al cuerpo con parte de nuestras posesiones o recursos.

La conexión del pan y la copa y la comunión van juntos. Ser discípulos de Jesús, es pasar tiempo juntos en la vida. ¡La Iglesia se vive en el compartir!

IV. Ser Iglesia nos lleva a la oración“en la oración”

Jesús dijo que “Mi casa seria llamada casa de oración.” Creo que podemos fallar en muchas cosas, pero no debemos fallar en generar una cultura de oración como cuerpo de Cristo. Las enseñanzas, la comunión, y el partimiento de pan son cimentados en la oración. Sin oración, sin esta conexión con Dios, todo lo demás es imposible. La base de nuestra relación es la presencia de Dios. Necesitamos su presencia día a día en nuestras vidas y en la comunidad. Los discípulos deben tener la base de su relación en su comunión con Jesús. No se puede hacer discípulos sin la oración. Por eso pregunto ¿por qué cuando hay reuniones de oración son tan pocos los que participan? Algo está mal. Tiene que ser la regla, no la excepción a la regla. Por eso mis queridos, hay que trabajar fuerte para tener esta “cultura de oración” en el cuerpo. ¡La Iglesia se activa con oración!

Siendo Iglesia,
Rocco