“Luego le dijo a José:―Puesto que Dios te ha revelado todo esto, no hay nadie más competente y sabio que tú.”    –  Gen 41:39

Dios quiere preparar tu vida para que podamos administrar toda las cosas que él quiere darnos.  ¿Estás dispuesto a aprender?  Para eso hay que aplicar los principios que son fáciles pero difíciles a la vez. Puede llegar a ser fácil si lo hacemos y difícil porque demanda de nuestra fe.  Como Dios uso a José para administrar todas las cosas faraón, de esa manera Dios nos va a usar para administrar el tiempo, talentos, dinero, etc.  Pero hay que cambiar algunos paradigmas, si no,  es imposible.  Listos, Vamos a ver la vida de José…

I. Génesis 41- Vs. 14-16- Dependencia de Dios- Dios es el Dueño

14 El faraón mandó llamar a José, y en seguida lo sacaron de la cárcel. Luego de afeitarse y cambiarse de ropa, José se presentó ante el faraón, 15 quien le dijo: ―Tuve un sueño que nadie ha podido interpretar. Pero me he enterado de que, cuando tú oyes un sueño, eres capaz de interpretarlo.16 No soy yo quien puede hacerlo —respondió José—, sino que es Dios quien le dará al faraón una respuesta favorable.

José reconoció que su capacidad de administrar viene de Dios.  El primer principio de administración es reconocer que Dios es el dueño de TODO.  No son tuyos, el dinero, el tiempo, los talentos, todo es del Señor.  Mientras lucho diciendo que es MIO, Dios no puede ayudarnos.  Hay que entregar todo a Él.  Como decía es difícil porque demanda FE. ¡ José dependía de Dios que es el dueño de todo!

II. Vs. 28-32- Atento a la dirección de Dios

28 »Tal como le he dicho al faraón, Dios le está mostrando lo que está por hacer. 29 Están por venir siete años de mucha abundancia en todo Egipto, 30 a los que les seguirán siete años de hambre, que harán olvidar toda la abundancia que antes hubo. ¡El hambre acabará con Egipto! 31 Tan terrible será el hambre, que nadie se acordará de la abundancia que antes hubo en el país. 32 El faraón tuvo el mismo sueño dos veces porque Dios ha resuelto firmemente hacer esto, y lo llevará a cabo muy pronto.

José estaba atento a la dirección de Dios y estaba atento al plan que tenía para ese tiempo. La única manera de administrar es pedir la dirección de Dios en todo.   Dios manifestó su voluntad a través de su palabra y la única manera es aplicar su palabra a nuestras vidas.  La obediencia es clave en la dirección de Dios.  Dios quiere dar dirección a nuestras vidas pero hay que tomar el camino que esta provisto.  Aunque parezca ilógico, en el camino de obediencia está la bendición.

III. Vs. 33-40- Anticipado a los hechos- Tomó acción

33 »Por todo esto, el faraón debería buscar un hombre competente y sabio, para que se haga cargo de la tierra de Egipto. 34 Además, el faraón debería nombrar inspectores en todo Egipto, para que durante los siete años de abundancia recauden la quinta parte de la cosecha en todo el país. 35 Bajo el control del faraón, esos inspectores deberán juntar el grano de los años buenos que vienen y almacenarlo en las ciudades, para que haya una reserva de alimento. 36 Este alimento almacenado le servirá a Egipto para los siete años de hambre que sufrirá, y así la gente del país no morirá de hambre». 37 Al faraón y a sus servidores les pareció bueno el plan.38 Entonces el faraón les preguntó a sus servidores:―¿Podremos encontrar una persona así, en quien repose el espíritu de Dios? 39 Luego le dijo a José: ―Puesto que Dios te ha revelado todo esto, no hay nadie más competente y sabio que tú. 40 Quedarás a cargo de mi palacio, y todo mi pueblo cumplirá tus órdenes. Solo yo tendré más autoridad que tú, porque soy el rey.

La persona que administra con sabiduría es visionaria y anticipa el futuro.  José dio al faraón la tarea de buscar personas competentes y sabias que podrían hacerse cargo de la obra.  Cuando anticipamos los hechos estamos viendo mas allá en lo que Dios quiere hacer.  No podemos administrar con reacciones sino con acciones.  Las acciones son decisiones claras y determinadas. Santiago 1:8 RV- El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” Cuando hay falta de anticipación hay falta de acción.  El faraón incrédulo reconoció a Dios y se anticipó a poner a José  “no hay  nadie mas competente y sabio” en su cargo.

IV. Vs. 46-49- Trabajo y Dedicación

46 Tenía treinta años cuando comenzó a trabajar al servicio del faraón, rey de Egipto. Tan pronto como se retiró José de la presencia del faraón, se dedicó a recorrer todo el territorio de Egipto. 47 Durante los siete años de abundancia la tierra produjo grandes cosechas, 48 así que José fue recogiendo todo el alimento que se produjo en Egipto durante esos siete años, y lo almacenó en las ciudades. 49 Juntó alimento como quien junta arena del mar, y fue tanto lo que recogió que dejó de contabilizarlo. ¡Ya no había forma de mantener el control!

50 Antes de comenzar el primer año de hambre, José tuvo dos hijos con su esposa Asenat, la hija de Potifera, sacerdote de On. 51 Al primero lo llamó Manasés, porque dijo: «Dios ha hecho que me olvide de todos mis problemas, y de mi casa paterna». 52 Al segundo lo llamó Efraín, porque dijo: «Dios me ha hecho fecundo en esta tierra donde he sufrido».

 

Una de las áreas más importantes en el tema de la administración es el trabajo y dedicación.  El texto dice que José “comenzó a trabajar al servicio del faraón” y “se dedicó a recorrer todo el territorio de Egipto.”  Si queremos comenzar a crecer vamos a tener que trabajar fuerte y con dedicación en la tarea que Dios nos ha encomendado.

V. Vs. 53-55- Responsabilidad Eficiente

53 Los siete años de abundancia en Egipto llegaron a su fin 54 y, tal como José lo había anunciado, comenzaron los siete años de hambre, la cual se extendió por todos los países. Pero a lo largo y a lo ancho del territorio de Egipto había alimento. 55 Cuando también en Egipto comenzó a sentirse el hambre, el pueblo clamó al faraón pidiéndole comida. Entonces el faraón le dijo a todo el pueblo de Egipto: «Vayan a ver a José, y hagan lo que él les diga». 56 Cuando ya el hambre se había extendido por todo el territorio, y había arreciado, José abrió los graneros para vender alimento a los egipcios. 57 Además, de todos los países llegaban a Egipto para comprarle alimento a José, porque el hambre cundía ya por todo el mundo.

Cuando llegaron los siete años de hambre en “todos los países”, solo en “Egipto había alimento.” Dios dio a José una responsabilidad eficiente para administrar las cosas con sabiduría.  La clave importante es saber cómo ser eficaz en todas nuestras decisiones. “Cuando ya el hambre se había extendido por todo el territorio…José abrió los graneros para vender…”  Van a llegar tiempos de escases y abundancia.  Hay que saber administrar bien en los dos tiempos.  No perder el enfoque en los tiempos buenos ni en los tiempo difíciles.  Los problemas y circunstancias llegan a todos tarde o temprano.  Tenemos que saber como administrar en las dos estaciones.

Administremos todo con sabiduría,
Pastor Rocco