“Él y toda su familia eran devotos y temerosos de Dios. Realizaba muchas obras de beneficencia para el pueblo de Israel y oraba a Dios constantemente.” – Hechos 10:2

¿Cómo podemos desarrollar familias con las características de un campeón? Vamos a ver 4 características de una familia que pueden ser impactantes en medio de la sociedad en la que vivimos.

El pasaje de Hechos 10 se refiere a Cornelio, un centurión del regimiento conocido como el Italiano. El vivía en Cesárea. Miremos las características de su familia. ¡Impresionante!

I. Familia devota a Dios

La palabra devoto tiene que ver con una persona que inspira devoción. Es una consagración a Dios. ¿Cómo podemos inspirar devoción? A través de nuestro ejemplo. Es importante que los hijos vean el ejemplo de sus padres. Lo que dicen que son, sea algo diario en sus acciones. NO podemos decir una cosa y hacer otra. Tus hijos van a detectar enseguida la falsedad. Nuestra generación y nuestras iglesias necesitan más que nunca ejemplos, referentes de un cristianismo genuino. No puedo escribir con la mano y borrar con el codo. ¡Se necesitan familias que muestren una devoción real a Dios!

II. Familia temerosa de Dios

Esto no significa miedo sino que tiene que ver con una reverencia. Proverbios 1:7 dice El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina.” ¿Cómo se pueden desarollar familias temerosas de Dios? Esta respuesta tiene que nacer a través de padres temerosos de Dios. Los hijos tienen que ver la reverencia hacia a Dios en todas nuestras decisiones. Que por sobre todas las cosas buscamos la voluntad de Dios y deseamos conocerlo cada día. ¿Es tu anhelo formar una familia con temor de Dios?

III. Familia que sirve a otros

¡Servicio a otros! ¿Qué hacemos para ayudar nuestro prójimo?. Jesús dijo en Mateo 22:37- “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente”—le respondió Jesús—. 38 Este es el primero y el más importante de los mandamientos. 39 El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”

¿Estamos amando a Dios? El servicio a la comunidad y a nuestro prójimo es producto de nuestro amor por Dios. Debemos estar siempre dispuestos a ayudar otros con nuestras acciones no solo de palabras. Cornelio recibió a Pedro en su casa. Una manera de beneficiar a otros es ofrecer hospitalidad. El servicio se puede realizar en áreas tan simples. Nuestros vecinos necesitan del amor de Dios, y esto se puede lograr a través de nuestro servicio hacia ellos. ¡Vivamos beneficiando a otros en un mundo egoísta!

IV. Familias de constante oración

Familias de campeones son las que son guiadas a la búsqueda de Dios. Saben la importancia de la oración por lo tanto practican la oración en la casa. Cualquiera puede orar en una Iglesia pero nuestros hijos son los que deben experimentar una vida de oración en la casa, antes que en la iglesia. Cosas comienzan a suceder cuando oramos. Cornelio tuvo una visión en la oración vespertina en la que un ángel de Yahveh el Dios de los hebreos le ordenó llamar a “Simón, que lo llamaban Pedro” (Hechos, 10, 5), que en aquella época se encontraba predicando en Jaffa. Cornelio envió a tres hombres a buscar a Pedro. Un hombre que guió a su familia a la oración.

Me acuerdo de chico ver a mi papá arrodillado y clamando al Señor. Él no solo habló de oración, lo practicó. Creo que todas las áreas, familias con devoción, temor de Dios, y servir a otros, resumen a un modelo de familia que ora. Seamos buscadores de la presencia de Dios en todo momento en nuestras casas. ¡Seamos familias que no dejan de orar!

Para familias de campeones…
Pastor Rocco