“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:” – Eclesiastés 3:1

Hay tiempo para todo. Este pasaje es claro y directo. Eclesiastés 3:2- un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;” ¡Nuestra tarea es ser entendido en los tiempos! Muchas veces queremos adelantar las cosas o hacer las cosas cuando nos parece bien a nosotros y no a Dios. Saber esperar los tiempos nos cuesta a todos.

Queremos enfocar en cómo se puede aprender a esperar los tiempos de Dios. No va ser fácil pero veamos lo que dice la palabra de Dios.

Tiempo de Plantar

Salmos 1:3- “Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!”

Un árbol que está plantado no puede dar fruto enseguida. Lleva tiempo para recibir nutrición del agua y del sol. El que camina en los pasos del Señor va a estar bien plantado. No es una persona que tiene tiempo para las malas cosas. Esta persona vive en la palabra de Dios. Dicen que algunas plantas pueden tardar mucho para dar fruto.   Hay una planta que se la conoce como la “planta del siglo”, la Agave americana, realmente tarda unos 10 años en florecer. El Salmo dice vs. 3- “llega su tiempo” todo va a llegar aunque sea mucho o poco tiempo. Hay que aprender a esperar en Dios. En tiempo va a prosperar.

Tiempo de Cambio

Daniel 2:21- Él cambia los tiempos y las épocas, pone y depone reyes. A los sabios da sabiduría, y a los inteligentes, discernimiento.”

Son difíciles los tiempos de cambios. La mayoría de las personas no les gustan los cambios. Pero es inevitable que los tiempos y las épocas cambien. Eclesiastés 3:4- “un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto;” No me gusta el tiempo de luto pero luego puedo ser llevado a saltar de gusto. La clave en esto es tener paciencia y aprender a discernir los tiempos. Los cambios nos vienen a todos. Saber qué hacer es importante.

Tiempo del Padre

Hechos 1:7 “―No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre —les contestó Jesús—.“

El Padre tiene sus tiempos. Jesús tuvo que esperar los momentos del Padre. Está claro el momento en que debía ser revelado como Mesías pero aún no había llegado. Juan 2:4- ―Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo? —respondió Jesús—. Todavía no ha llegado mi hora.” En otro pasaje dice ha llegado la hora. Juan 12:23 – Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado —les contestó Jesús—.” Jesús ora por sí mismo.

Juan 17:1- “Después de que Jesús dijo esto, dirigió la mirada al cielo y oró así: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti,” ¿En qué estación estás vos? Es difícil, pero hay que aprender a entender los tiempos del Padre.

Tiempo de Cosechar

Gálatas 6:7-10 – “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. 10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.”

 Cosechar es una parte de la siembra. No puedo cosechar algo que primero no siembro. El tema principal es sembrar buenas semillas. El pasaje dice “El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.” No se puede sembrar en la carne y cosechar del espíritu. No se puede vivir una vida para agradar a la carne y cosechar las bendiciones de Dios. Tengo que estar siempre haciendo el bien a todos, sino, voy a cosechar las cosas que no agraden al Señor. Tengo que aprender a sembrar buenas semillas y recibir en el tiempo la cosecha de Dios.

Tiempo de Reconocer

1 Tesalonicenses 5:1- “Ahora bien, hermanos, ustedes no necesitan que se les escriba acerca de tiempos y fechas,”

 Es difícil reconocer. Hace falta sabiduría y discreción. Hay condiciones que tienen que ser justas para que el tiempo llegue. Mira que dice 1 Tesalonicenses 5:2  porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche.” Tenemos que vivir con la expectativa que Jesús va a volver.

Mientras caminamos en el Espíritu vamos a entender mejor cómo son las cosas. Fíjate que dice 1 Crónicas 12:32- “De Isacar: doscientos jefes y todos sus parientes bajo sus órdenes. Eran hombres expertos en el conocimiento de los tiempos, que sabían lo que Israel tenía que hacer.” No solo conocer los tiempos pero saber qué tenemos que hacer. Hay que aprender a reconocer los tiempos.

Dios tiene un plan perfecto. Nuestra tarea es reconocer el Tiempo de Dios para nosotros. Aprendamos a confiar en Jesucristo esperando su pronto regreso.

Un abrazo,
Pastor Rocco