“Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”  – Mateo 16:15

Una de las preguntas que todo el tiempo puede surgir es, ¿quién es Jesús? Muchos han tomado las enseñanzas como buenos principios, otros como buenas ideas, pero la verdad es que en esta serie de mensajes vamos a ver cómo Jesús es el hijo de Dios. Vamos a explorar en este mes los “Yo Soy de Jesús” tomado de sus declaraciones que nos llevará a una profundidad de Su persona y de cómo estas declaraciones pueden transformar nuestras vidas.

La primer declaración de Jesús la vemos en Juan 6:35 “Yo soy el pan de vida.” Una de las mayores necesidades es el sostenimiento diario, ya que sin esto dejamos de existir. Juan, se enfoca en la existencia de Jesús como el Hijo de Dios. Él siempre existía. Podemos ir a Él en cada momento. Él puede sostener nuestras vidas. Cristo está con nosotros siempre. Todo lo que necesitamos está provisto en Él. Él es el Pan de vida.

La segunda declaración de Jesús, se puede ver en Juan 8:12 al decir “Yo soy la luz del mundo.” En el momento más oscuro de la vida, Él es la luz. Jesús brilla y quiere manifestar su luz en un mundo que está en medio de tinieblas. Su luz corta el poder del enemigo y toma autoridad sobre nuestras vidas. Él es la luz del mundo.

La tercera declaración de Jesús en Juan 8:58 es que “Antes que Abraham fuese, Yo soy.” Jesús es el gran yo soy. Él siempre existía y desde la fundación de la tierra se preparó para venir para dar salvación a toda la humanidad. Antes de Abraham, el padre de la fe, Jesús existía.

La cuarta declaración de Jesús se encuentra en Juan 10:9 “Yo soy la puerta.” Nuestra entrada al padre y al cielo es a través de Jesús. No hay acceso directo si no se tiene una relación con Él. ¡Cuántas veces nos hemos sentido distantes de Dios, pero frente a esto, Cristo está esperando que entremos y pasemos tiempo con Él. Jesús es la puerta.

La quinta declaración de Jesús la vemos en Juan 10:11 es que “Yo soy el buen pastor.” ¡Qué bueno es saber que tenemos a alguien que está a nuestro lado en cada momento!. Cuando estoy en peligro su presencia está allí para protegerme y cuidarme. Necesitamos el buen pastor como una compañía en cada necesidad de la vida. Jesús es tu buen pastor. Dejemos que nos pastoree. Abramos nuestros corazones para conocer al GRAN YO SOY.

Feliz Navidad,
Pastor Rocco