“Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” – Mateo 6:33

Todos luchamos con el tema de las preocupaciones. Jesús nos dio el plan de cómo manejar las cosas que nos pueden absorber.

En esta ocasión vamos a ver tres áreas específicas en cuanto a estas cosas que nos absorben y al final vamos a ver la respuesta de cómo podemos administrar las preocupaciones.

I. LA VIDA- Duración

25 »Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa?

Ocupamos mucha fuerza y energía en las preocupaciones de lo que dice Jesús “su vida.” Jesús acababa de enfocar su discurso en que no se puede servir a dos señores en el versículo 24. Se tiene que querer a uno y despreciar al otro. Cuando tratamos a servir a dos señores nos vamos a llenar de muchas preocupaciones. Directamente no es posible hacerlo. Si entregamos todo a él, experimentaremos que la vida tiene más valor que cualquier otra cosa que nos puede desviar del plan y propósito de Dios.

¿Cómo vamos a administrar nuestro tiempo?

Bajé hace poco un aplicación en el celular que marca los días que me quedan en la tierra basado en un promedio de días y la edad. Al parecer todo va bien. Pero me pareció importante que el Salmista dice en Salmos 90:12- “Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría.” Contar tus días es la forma de administrar tu preocupación en la vida. La cuestión es entender que nuestros tiempos están en las manos de Dios y nosotros necesitamos entregar el tiempo en las manos de Dios.

II. COMER y BEBER- Dinero

 26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? 27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?

La vida consiste en mucho más que comer y beber. Es aprender a confiar en el Padre celestial que nos va a alimentar y a cuidar. Si el cuida de las aves como no va a encargarse de nuestra vida. ¿Cómo podemos administrar nuestro dinero? Realmente es una cuestión de confianza.

¿En quién voy a confiar? ¿En mi propia sabiduría? o ¿en Él que se ocupa de todas las áreas de mi vida?. Cuando yo me preocupo, Él no se puede ocupar. Dice “puede añadir una sola hora al curso de su vida?” No añadimos nada, solo quitamos fuerzas de nuestra vidas. Jesús dice en Mateo 5:19-20 »No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. 20 Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. 21 Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. Queremos acumular tesoros en el cielo. Entreguemos el dinero en las manos de Dios!

III. LA ROPA- Dones

28 »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; 29 sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. 30 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? 

¿Quién puede vestirte mejor que el Señor? Si los lirios del campo son cuidados por Él cómo no va a vestir tu vida. Tus vestimenta viene del Señor. Nuestra cobertura en la vida, viene de Él. La ropa puede representar nuestros dones. ¿Como vamos a administrar nuestros dones? Son los talentos que hemos recibido de Dios. Entreguemos todos los dones en las manos de Dios!

31 Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Esta es la cuarta vez que Jesús nos re-enfatiza sobre la vida, que tenemos que entregar todas las preocupaciones. Si no lo hacemos dice que somos como los paganos.

 32 Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Cuesta mucho, pero la única forma es entregarle todo, tu duración en el tiempo, el dinero, los dones, para que Jesús pueda tener dominio en la vida.

IV. REINO- Domino

 33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. 34 Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.

El domino es lo que tiene que cobrar fuerza en la vida. Cuando sometemos a la voluntad y al reino de Dios, Él gobierna en todo. Declaramos el reino de Dios cuando ponemos a Jesús no en el primer lugar en nuestras vidas, sino que Él sea todo en nuestras vidas.

A veces nos preguntamos por qué las cosas van tan mal y es porque no está Jesús en el centro de todo. La angustia nos puede llenar la vida, pero cuando administramos las cosas bien es porque estamos tomando cada día con su afán y nos centramos en buscarlo a Él. Para administrar las preocupaciones, simplemente, es no servir a dos señores, se necesita confiar en el Señor día a día y buscar su cobertura en la vida.

La invitación es someter todo a Jesús y que tome todo control de mi vida!

Un abrazo,
Pastor Rocco