“Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre,” – Filipenses 2:9

¡Hay poder en el nombre de Jesús!  ¿Cómo podemos llamar a este nombre y recibir poder, salvación, liberación, fuerza, victoria y mucho más? Debemos reconocer lo que Él hizo por nosotros en la cruz y para eso vamos a explorar estas áreas en Filipenses 2:8-11.

I- vs. 8- Manifestarse como hombre

“Y, al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!

Jesús se manifestó y se humilló a sí mismo para ser ese nombre que podemos llamar y buscar en Él todo lo que necesitamos.  No es fácil humillarnos. Es el primer paso hacia la obediencia. En el caminar de cada creyente se requiere de la humillación de la humanidad, tal como lo hizo Jesús siendo Dios y siendo hombre.

IIvs. 8- Obediente hasta la muerte

Jesús es el gran ejemplo de obediencia.  La obediencia es un tema que nos cuesta tanto aplicar, pero la vida de un cristiano tiene que ser de sumisión a la voluntad del Padre.  Aun cuando no entendemos nada de lo que esté pasando, descansamos en el ejemplo de Jesús.  Su modelo nos da las fuerzas para seguir adelante en el propósito de Dios.

III. vs. 9-10- Dios lo exalto sobre todo nombre

Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre,10 para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra,”

Jesús es exaltado hasta lo sumo con el nombre que es sobre todo nombre.  Lucas describe en Hechos 4:12 “De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.” Este es el nombre otorgado por el Padre para que ante Él “se doble toda rodilla.”

Así que doblemos nuestro orgullo, nuestros sueños, nuestros deseos, nuestro pecado, ante su nombre porque es ahí donde encontramos salvación.

IV. vs. 11- Todo lengua confiese que Jesucristo es el Señor

 “y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

Jesús es el nombre que “toda lengua confesará.”  Esto es estar bajo humillación, obediencia, para luego la exaltación donde se reconoce a “Jesucristo como el Señor.”  Nos arrodillamos delante del nombre de Jesús y confesamos que Jesucristo es nuestro Salvador y Señor de nuestras vida.  Hoy proclamemos su salvación y señorío sobre toda nación.

Jesús, el nombre sobre todo nombre, tal como lo dijo el profeta Joel en el capítulo 2 vs. 32 Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.


Pastor Rocco