“Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” – Mateo 1:21

“El nacimiento de Jesús, el Cristo, fue así:
 Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de unirse a él, resultó que estaba encinta por obra del Espíritu Santo. 19 Como José, su esposo, era un hombre justo y no quería exponerla a vergüenza pública, resolvió divorciarse de ella en secreto.

20 Pero cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. 21 Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»

22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta: 23 «La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»).

24 Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a María por esposa. 25 Pero no tuvo relaciones conyugales con ella hasta que dio a luz un hijo, a quien le puso por nombre Jesús.”   – Mateo 1:18-25

El compromiso de José en el nacimiento de Jesús fue fuerte.  Hablamos de grandes milagros,  pero lo que Dios hizo en el corazón de José fue extraordinario.  Dios tenia un llamado grande en la vida de José con el fin de usarlo  para recibir el regalo de Dios.  Mi pregunta es  ¿estamos preparados de la misma manera para recibir el regalo de Dios?

I. Preparación del Regalo- vs. 18-19

a. Comprometida para casarse con José
b. Antes de unirse a el, estaba encinta por obra del Espíritu Santo
c. José, era un hombre justo y no quería exponerla a vergüenza publica resolvió divorciarse de ella en secreto

Las promesas de Dios  nos ayudan a no tener temor en el medio de la incertidumbre.  Dios nos da una promesa, pero nos llenamos de tanto miedo de que nos cuesta tomar el compromiso.  Vienen los sueños y con ellas vienen también nuestras dudas en como Dios lo va hacer.  Pero si estamos seguros en la promesa, vamos a tener la confianza de que Dios va a dar luz cada una de las bendiciones que Jesús tiene para nosotros.  La promesa mas grande del regalo es la salvación de nuestros pecados.

II. Promesa del Regalo- vs. 20-21

a. Cuando el estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños
b. No temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo
c. Dara a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesus, porque el salvara a su pueblo de sus pecados

Mira lo que dice el pasaje “sucedió para que se cumpliera”. Dios siempre cumple lo que promete.  Aunque a veces tarda, Dios se encarga de hacerlo en su tiempo. La profecía está,  pero viene después el cumplimiento de Dios.  El regalo es nada más y nada menos que Emanuel, que significa Dios con nosotros, para sellar el cumplimiento.

III. Cumplimento del Regalo- vs. 22-23

a. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor habla dicho por medio del profeta
b. La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamaran Emanuel (que significa Dios con nosotros)

Una vez tomado el compromiso de recibir el regalo es cuando nos damos cuenta de lo que Dios hizo o lo que va a hacer.  La fe de José fue convincente para  poder entenderlo.  Se despertó y llevó a cabo el plan de Dios porque él estaba comprometido con el regalo de Dios.  A pesar de todo, supo esperar en Él y por eso esperar en Dios nos llevará a recibir la confirmación de aquello que esperábamos ahora es nuestro.  Pero lo más impactante fue que tomó el compromiso y puso por nombre Jesús.  Esto es el nombre del regalo de Dios sobre nuestras vidas.

IV. Consumando el Regalo- vs. 24-25

a. Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a María por esposa
b. Pero no tuvo relaciones conyugales con ella hasta que dio a luz un hijo
c. a quien le puso por nombre Jesus

Dios nos está preparando para algo grande en esta Navidad y fin de Año.  ¿Por qué no tomamos el desafío de Dios y sus promesas?  El tiempo del cumplimiento y consumación vienen en el momento justo de Dios.  Comprometámonos  con todo para recibir el Regalo de Dios!

Un abrazo,
Pastor Rocco