“así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.” – Mateo 20:28

I. Corazón de Servicio- “se siente a tu derecha y el otro a tu izquierda”

20 Entonces la madre de Jacobo y de Juan, junto con ellos, se acercó a Jesús y, arrodillándose, le pidió un favor21 —¿Qué quieres? —le preguntó Jesús. Ordena que en tu reino uno de estos dos hijos míos se siente a tu derecha y el otro a tu izquierda22 —No saben lo que están pidiendo —les replicó Jesús—. ¿Pueden acaso beber el trago amargo de la copa que yo voy a beber? —Sí, podemos.

Un corazón de amor tiene que ser la base del servicio al Señor. Si no hay amor no hay servicio. Podemos dar sin amar, pero no se puede amar sin dar. Todo este servicio tiene un precio, que es entregar todo al Señor. Servicio es beber la copa de sufrimiento, como Jesús dijo: “Pueden acaso beber el trago amargo”. Este es el secreto de ser grande en el reino de Dios. El centro de nuestra vida tiene que ser el servicio de un corazón de amor para Jesús.

II. Actitud de Servicio- “beberán de mi copa”

23 —Ciertamente beberán de mi copa —les dijo Jesús—, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde concederlo. Eso ya lo ha decidido mi Padre. 24 Cuando lo oyeron los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. 25 Jesús los llamó y les dijo: —Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad.

No se trata del por qué pero si del tipo de actitud que vamos a tomar en el servicio al Señor. Queremos una posición de importancia, pero Dios nos dice si estamos preparados a tomar su copa. Servicio, es beber de la copa de Jesús, no donde vamos a llegar. Muchos preguntan ¿quién se lleva la gloria del éxito en el servicio? o ¿quién va a recibir el crédito? o ¿quién se va a “sentar a la derecha o a la izquierda?” No tenemos que fijarnos en lo que recibimos sino en lo que nos tocar dar. Nuestra tarea es que entre más podamos hacer para el Señor en silencio, sin mucho ruido, eso será recompensado en los cielos.

Otra actitud que afecta mucho son los celos. Decir “El recibió más que yo”; “Nadie me reconoce”. Trabajemos sin celos. Si el Señor hace avanzar a otro, gloria a Dios si Él quiere usarlo. Cuando entramos en el área de celos cerramos la mano de Dios para que nos pueda usar. ¿Quieres beber de la copa?

III. Posición de Servicio- “no vino para que le sirvan, sino para servir y dar su vida” 

26 Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, 27 y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás; 28 así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

 Nuestra posición es de servir y dar. No que me van a dar a cambio de. ¿Qué puedo sacar de esto? Jesús vino no para ser servido sino, para dar su vida y ayudar a los demás. Dios nos va a exaltar y nos va a usar más y más si no nos fijamos en cómo Él va a usarnos, sino que solo en SERVIR con un Corazón y una Actitud que agrade al Señor. Él se encarga de levantarnos.   ¿Estamos dispuestos en todo momento de ser usado por el Señor?. Él nos va a usar mucho!

Y por último, la primer carta a los Tesalonicenses nos habla en el capítulo 1 verso 3: Los recordamos constantemente delante de nuestro Dios y Padre a causa de la obra realizada por su fe, el trabajo motivado por su amor, y la constancia sostenida por su esperanza en nuestro Señor Jesucristo.”  

Esto nos desafía a que nuestros servicio sea realizado: (1) mediante la fe; (2) mediante una motivación por la muestra de amor y (3) que sea sostenido por la esperanza que tenemos en Jesucristo

Un abrazo,
Pastor Rocco