“Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.”  -1 Pedro 5:10

Existe un arte japonés en el cual se reparan las fracturas de la cerámica utilizando barniz de resina espolvoreado o mezclado con polvo de oro, plata o platino. Es decir, es el arte de arreglar lo que se ha roto, con un metal precioso que le otorga un valor mayor al que tenía originalmente la pieza. Este arte se llama Kintsugi, que traducido significa como “reparación con oro”. La filosofía que conlleva este arte es que lo que tal vez nos parezca destruido o sin ningún valor, puede transformarse en algo aún más hermoso y valioso, capaz de inspirar sentimientos de admiración.

¡Las pruebas en la vida no son fáciles de pasar! Esta carta que escribió Pedro nos da ánimo ya que es una gran promesa el hecho que Dios va a estar en el medio de las tormentas de la vida.  La Iglesia que se estaba refiriendo Pedro vivía en el medio de la persecución.  Pedro relaciona nuestro sufrimiento con la gloria de Dios.  Es difícil creer así, pero es lo que dice la palabra en 1 Pedro 5:

I. Dios Restaura vs. 1-4
1“A los ancianos que están entre ustedes, yo, que soy anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe con ellos de la gloria que se ha de revelar, les ruego esto: 2 cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere. 3 No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño. 4 Así, cuando aparezca el Pastor supremo, ustedes recibirán la inmarcesible corona de gloria.”

“No es una cuestión si llegan, sino que es una cuestión de cuándo”. Van a llegar momentos donde nos vamos a preguntar: ¿Dónde esta Dios en mi dolor? ¿Por qué tengo sueños no realizados? ¿Por qué llegué al punto del divorcio? ¿Por qué la pérdida de un ser querido? ¿Y la enfermedad?  ¿Y las frustraciones en el ministerio?   Tenemos plena seguridad que Dios es el que nos da restauración.  Eclesiastés 3:15 dice “Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.”
Dios lo ha manifestado en la salvación de la humanidad al enviar su hijo Jesucristo, para restaurar nuestra relación con él.  ¡Su plan siempre va a ser la restauración de nuestras vidas!

II. Dios Fortalece vs. 5- 7
5 Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».
6 Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. 7 Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.

El Señor nos va a dar fortaleza en el medio de las circunstancias difíciles.  Es decir, que necesitamos depositar nuestra ansiedad en la fortaleza del Señor.  Él nos va a dar la fuerza que necesitamos en el momento.  ¡No antes ni después, sino que justo a tiempo!

III. Dios da Firmeza  vs. 8-9
8 Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. 9 Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos.

La firmeza viene cuando el león esta suelto.  Anda buscando devorar tu vida.  No es fácil, pero debemos mantener nuestra firmeza en Jesús. Por eso se necesita domino propio, mantenerse alerta, ser resistentes, y quedarse firmes en la fe ya que es la única forma de tener la firmeza en medio de la prueba.

IV. Dios Establece vs. 10-11
10 Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables. 11 A él sea el poder por los siglos de los siglos. Amén.

En Dios nos podemos establecer.  ¿Qué tenemos que  a hacer? Mantenernos estables en Cristo, ya que en Él nuestras vidas estarán sólidas.  No con doble ánimo pero seguros de que Él está con nosotros.  Vamos a ver su gloria manifestada en nuestras vidas.

Jesús dijo: “Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.”  ¡Estamos comprometido con la restauración porque Jesús YA VENCIÓ!

Un abrazo,
Pastor Rocco