“Entonces oí la voz del Señor que decía:—¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros? Y respondí:—Aquí estoy. ¡Envíame a mí!” -Isaías 6:8

En este versículo podemos ver a través de los interrogantes, dos directivas que da el Señor frente de la necesidad de hoy y la decisión del hombre:

I. ¿A quién enviaré?

Dios esta buscando una generación de siervos comprometidos con Él. La voz del Señor esta en la búsqueda de personas para responder a la necesidad. Dios no va a usar a los ángeles sino a los hombres para la tarea que él tiene. Su clamor es que tú y yo nos decidamos a responder a su directiva. Dios podría haberlo hecho de otra forma pero eligió hacerlo de esta manera, con los hombres. Realmente es un privilegio tener la oportunidad de tomar ese lugar de participación con el Señor en Su obra.

II. ¿Quién irá por nosotros?

Las cualidades de las personas que pueden responder al llamado de Dios y decir “yo iré” son el estar dispuestos a ser usados por Dios, personas con un corazón sincero, con un espíritu de servicio al Señor, que reciben y aceptan la corrección y están abiertos al señor en toda área de sus vidas.

III. Aquí estoy, envíame a mi.

Nuestra respuesta es importante. La pregunta del señor siempre demanda una respuesta de nosotros. Por si o por no. No podemos quedarnos en la nada. Hay que tomar una decisión. No es algo fácil pero con la gracia de Dios podemos responder “Aquí estoy Señor”, úsame como tu quieras, donde tu quieras, y de la manera que tu quieras. Somos barro en sus manos, debemos seguir adelante con Él y cumplir sus propósitos. ¡Anhelemos ser las personas que el necesita hoy!

Un abrazo,
Pastor Rocco