“Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres,” – Efesios 6:7

Pablo se enfoca en tres áreas para formar un equipo comprometido:

La primera es: ¿Cómo tenemos que servir? “Sirvan de buena gana”
Qué interesante es la frase “de buena gana” ya que nuestro servicio al Señor tiene que ser con toda nuestra fuerza y con todo nuestro corazón. La palabra en el griego es eunoia, que significa buena voluntad, bondad. No servimos por obligación, sino que, servimos en el equipo con gozo y con toda nuestra voluntad. Este sería un compromiso fuerte con el equipo. Debemos estar comprometidos los unos a los otros. Pablo usó la misma palabra en I Corintios 7:3 hablando del compromiso en el matrimonio. Dice “El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.” De esta misma forma deberíamos reflejarlo en el trabajo en equipo.

La segunda área seria: ¿A quién estamos sirviendo? “sirve al Señor”
El equipo debe tener muy en claro a quién estamos sirviendo. Muchas veces damos por hecho que el equipo tiene claro este tema, pero no es así. Tenemos que volver siempre al enfoque, que es para agradar al Señor. Estamos en servicio para el Señor y nos humillamos en hacerlo para Él y SOLO para Él. Es crucificar la carne y estar sometidos a Él. Servimos con toda nuestra fuerza y voluntad a Jesús, el Señor de la Iglesia.

La tercer área es: ¿Para qué estamos sirviendo? “no a los hombres” Esta es la importancia de cuáles son los motivos del ministerio. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? Tenemos que entender que nuestra motivación es únicamente servir al Señor. Si lo hacemos por los hombres nunca vamos a estar satisfechos. Nos vamos a sentir vacíos en el equipo si es para los demás.

Kevin Eikenberry escribió en su libro unos puntos importantes llamados “Tres tipos de compromiso del equipo”

1. Compromiso con los demás y el éxito de los demás. Los equipos que se apoyan activamente, creen y se preocupan por el éxito del otro, tendrán más éxito.

2. Compromiso con su equipo y el éxito del equipo. Estar orgulloso del equipo y tomar el compromiso es importante para el éxito final. El compromiso que surge de un equipo que entiende su papel y disfruta con el logro aunque sea difícil de alcanzarlo.

3. Compromiso con la organización y los objetivos de la organización. Cuando los equipos ven su trabajo de apoyo valioso e importante, las actividades organizativas, este tipo de compromiso se fortalece.

En ninguno momento el equipo es para el agrado de uno mismo o de los hombres. Todo tiene que ser para el Señor Jesús y los demás. Es tiempo de que los equipos puedan avanzar en servir con buenas ganas, al Señor, y no a los hombres.

Vamos Equipo,
Pastor Rocco