“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” -le respondió Jesús-. 38 Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. 39 El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” -Mateo 22:37-39

Examinemos algunos temas para que nos orienten en lo que significa”Aprender a Amar”:

Lo primero es Confía en Dios para perdonar. En Lucas 23:32-43, habla de la crucifixión de Jesús. Los dos criminales eran criminales políticos en contra de Roma. Pero Jesús murió por nuestros pecados siendo inocente. Jesús confiaba en su Padre y entendía que el plan de salvación era por nosotros para que pudiésemos recibir el perdón del Padre. Por esto el dice “34 -Padre -dijo Jesús-, perdónalos, porque no saben lo que hacen… 35…-Salvó a otros -decían-; que se salve a sí mismo, si es el Cristo de Dios, el Escogido.” Jesús entregó su vida por nosotros poniendo su confianza en su padre. ¡Amar es perdonar!

Lo segundo es Busca la aprobación de Dios, que es la reconciliación con Dios. No buscamos la aprobación de los hombres sino la de Dios. Queremos darle placer a Dios y no a los hombres. Lo más importante es Él. Mateo 9:11-13 dice
“Cuando los fariseos vieron esto, les preguntaron a sus discípulos:
-¿Por qué come su maestro con recaudadores de impuestos y con pecadores?
Al oír esto, Jesús les contestó: -No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos. Pero vayan y aprendan lo que significa: “Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios.” Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores.”
A Jesús no le importó la aprobación de los hombres sino la de su Padre. Jesús entendió su misión. ¿Sabes cuál es tu misión y propósito aquí en la tierra? La verdadera aprobación es ser santos, intachables e irreprochables. Pablo escribe enColosenses 1:21-22- “En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados de Dios y eran sus enemigos. Pero ahora Dios, a fin de presentarlos santos, intachables e irreprochables delante de él, los ha reconciliado en el cuerpo mortal de Cristo mediante su muerte,” La palabra clave es presentarnos en aprobación delante de Dios.”

Lo tercero es, Disfruta ser aceptado por Dios, somos aceptos en Él. La historia de la “mujer que tenia fama de pecadora” en Lucas 7:36-50 rompió un frasco de alabastro lleno de perfume y se arrojó con sus lágrimas lavando los pies de Jesús. Después los secó con su cabello. El fariseo dijo que cómo va a permitir esto. En el versículo 39 dice – «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la que lo está tocando, y qué clase de mujer es: una pecadora.» Jesús empezó a hablar de deudas y todo lo relacionado al perdón. ¿Quién va ser más agradecido?¿Alguien con poca deuda o con mucha? Los versículos 46-47 dicen “Tú no me ungiste la cabeza con aceite, pero ella me ungió los pies con perfume. Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama.” Hay que disfrutar ser aceptados por Dios. Estamos en Él y Él está en nosotros. ¿Cómo lo vamos a cuestionar? Nuestra seguridad está en Cristo. Termina con estas palabras 50 ” –Tu fe te ha salvado -le dijo Jesús a la mujer-; vete en paz.” Tenemos paz de ser aceptados en Cristo.

En cuarto lugar, Colabora con Dios para tu cambio. Somos parte del cambio que se produce en nosotros mismos. En Juan 7:53-8:11, encontramos la historia de la mujer sorprendida en el acto de adulterio. Cuando levantaron las piedras para apedrearla de acuerdo con la ley de Moisés, Jesús se incorporó y les dijo: “-Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. E inclinándose de nuevo, siguió escribiendo en el suelo. Al oír esto, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta dejar a Jesús solo con la mujer, que aún seguía allí. Entonces él se incorporó y le preguntó: -Mujer, ¿dónde están? ¿Ya nadie te condena?1 -Nadie, Señor. -Tampoco yo te condeno. Ahora vete, y no vuelvas a pecar.” ¡Qué poder de transformación tiene Jesus! Nuestra parte es “vete, no vuelvas a pecar.” Es maravilloso lo que dice Tito 3:5 “él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo”.El espíritu esta obrando para el cambio de nuestras vidas.

Por último, la clave de aprender a amar está en Disfrutar de la paz de Dios, que lo encontramos en Filipenses 4:4-7 “Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará suscorazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.” Seguimos aprendiendo a amar en el perdón, la aprobación, la aceptación, en colaborar y en la paz con Dios.

Adelante,
Pastor Rocco