“Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.” – Mateo 7:24-25

¿Cómo vas a construir tu casa? ¿Qué vas a usar? Este pasaje habla de la importancia de construir tu casa sobre algo firme, en algo que no se pueda caer. Seguramente vendrán lluvias, ríos, vientos a nuestras vidas, pero si hemos construido nuestra casa sobre la roca podemos estar firmes. Por eso creemos que: ¡La roca es Jesús!
Algunas cosas que vamos a ver en el mes de Abril serán:

En primer lugar: “Aprende a ser feliz escuchando la Palabra”. Mateo 5:1-12 nos habla sobre ser Bienaventurados. Esto es una guía para tener una vida plena como hijos de Dios. El cielo pertenece a los que son pobres en espíritu, a los que lloran, a los que son humildes, a los que tienen hambre y sed de justicia, a los compasivos, a los de corazón limpio, a los que trabajan por la paz, a los que son perseguidos por causa de la justicia. De esto se trata, “el reino de los cielos les pertenece.”
Vivamos las bienaventuranzas. Para tener firmeza sobre la roca hay que ir a la Palabra de Dios. En 2 Timoteo 3:16-17 dice “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.” La palabra inspirada es lo que el Padre utiliza para mantener nuestros pies sobre la roca que es Jesús, su Hijo.

En segundo lugar: “Aprende a ver a Cristo en las escrituras”.Constantemente nos encontramos con Él en su palabra. En Lucas 24:44-45 dice – “Cuando todavía estaba yo con ustedes, les decía que tenía que cumplirse todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras.” El Padre quiere abrir el entendimiento a los que tienen hambre por su presencia y de aprender más de Él. En Hebreos 1:3 dice -“El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que Él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas.”
(1) El mundo (tírate abajo-tomarlo que no es tuyo) (2) la carne (deseos del hombre) (3) el diablo (postras- orgullo)..

Tercero, la palabra de Dios nos enseña “Como resistir la tentación”. Son tres focos de tentación que podemos identificar: (1) El mundo (tírate abajo-tomar lo que no es tuyo) (2) la carne (deseos del hombre) y (3) el diablo (postrarse-orgullo).
Dios es la provisión física, espiritual y emocional. ¿A dónde corres en el momento de la tentación?

Tentación 1- Mateo 4:2-4- “Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. El tentador se le acercó y le propuso:—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan. Jesús le respondió:—Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”

Tentación 2- Mateo 4:5-6- “Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:—Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: “Ordenará que sus ángeles
te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna. —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le contestó Jesús.”

Tentación 3- Mateo 4:9-10- “Todo esto te daré si te postras y me adoras.—¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.”

Por último, tenemos que aprender “Cómo ser productivos”. Vemos cuatro tipos de tierras en la parábola que compartió Jesús en Lucas 8:11-15- “Éste es el significado de la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Los que están junto al camino son los que oyen, pero luego viene el diablo y les quita la palabra del corazón, no sea que crean y se salven. Los que están sobre las piedras son los que reciben la palabra con alegría cuando la oyen, pero no tienen raíz. Éstos creen por algún tiempo, pero se apartan cuando llega la prueba. La parte que cayó entre espinos son los que oyen, pero, con el correr del tiempo, los ahogan las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida, y no maduran. Pero la parte que cayó en buen terreno son los que oyen la palabra con corazón noble y bueno, y la retienen; y como perseveran, producen una buena cosecha.” Es necesario resaltar que la buena tierra produce gran cosecha.

¡Hay que aprender a escuchar a Dios a través de su palabra! Es nuestra felicidad y fuente de vida, es nuestra purificación, nuestra resistencia, y nos hace producir abundantemente.

Un abrazo,
Pastor Rocco