“El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos”. Juan 13:35 (NTV)

Recuerdo haber cantado el himno “Sabrán que somos cristianos por nuestro amor” hace unos treinta años atras cuando la canción se hizo popular. El estribillo es simple pero profundo: “Ellos sabrán que somos cristianos por nuestro amor.” Cada día cada uno de nosotros deberíamos preguntarnos si ¿la gente a nuestro alrededor puede experimentar el amor de Cristo a través de mi vida? El pastor y autor Warren Wiersbe escribe: “La mejor manera de amar al Señor con todo mi corazón, alma, mente y fuerza es amar a la persona que está a mí lado”. Amar a los demás, suena simple sin embargo significa sacrificio de nuestra parte. El verdadero amor no es un amor barato. Las personas que nos conocen son más propensas a querer saber más de Jesús si ven el amor de Jesús trabajando activamente en nosotros.

Juan 13:34 nos dice “Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros.” Jesús no nos dio fórmulas sobre cómo ganar a los perdidos, sólo nos dijo que debíamos amar a los perdidos. Un pequeño pasaje del libro, “The indwelling life of Christ”, escrito por el Mayor Thomas Ian, me impactó de una manera muy fuerte. Él dice: “Si tu vida como cristiano puede ser explicada en tus términos (porque la verdadera vida cristiana sólo puede ser explicada en los términos de Jesús) ¿qué es lo que tienes que ofrecer a tu vecino? Según tu vecino, la única diferencia entre él y tú es que tú pasas como “religiosa”, mientras que él no lo es. El cristianismo puede ser tu pasatiempo, pero no es el suyo. No hay nada en tu práctica que le provoca el deseo de imitarte en absoluto. No hay nada en ti que le permite preguntarse acerca de Cristo, así como resultado, él se siente igualmente capaz de vivir como tú sin el inconveniente de ser un cristiano. Sólo cuando la calidad de tu vida desconcierta a tu vecino es que conseguirás su atención. Debe ser patentemente obvio para ellos que el tipo de vida que estás viviendo no sólo es digna de admiración, pero que va más allá de toda explicación humana. “WOW!

Recuerdo haber leído la historia de Albert Schweitzer, un misionero, médico, filósofo, teólogo y ganador del premio Noble quien se desempeñó durante más de 50 años como misionero médico en un hospital en la selva de ecuatorial francesa de Nueva Guinea de África. Durante su servicio allí durante la Primera Guerra Mundial, él y su esposa fueron internados en un campo de prisioneros durante seis años. Tras su liberación, volvieron a la Misión Lambaréné donde construyeron un hospital para mejor servir a los pobres. Más tarde él utilizó sus ganancias del Premio Nobel para construir una leprosería allí también. Él es conocido por haber dicho “Decidí hacer mi vida mi argumento. Yo estaría a favor de las cosas que yo creía y viviría mi vida en términos de la vida que viví y por lo que hice.” ( I decided to make my life my argument. I would advocate the things I believed in, in terms of the life I lived and what I did.)

¿Tu vida desconcierta los que te rodean? ¿Las personas a tu alrededor puedan ver que tus acciones y tus palabras representan algo más allá de la explicación humana? ¿La gente que te rodea “Saben que tú eres un cristiano por tu amor”?

Normalmente no me gusta tomar versículos bíblicos fuera de contexto, pero leí una frase en la Biblia el otro día que me hizo parar y pensar. Hechos 4:13 dice: “Y al ver la valentía de Pedro y Juan… se sorprendieron y tomaron nota de que estos hombres habían estado con Jesús.” (NVI)

Quiero que la gente reconozca que Elena ha estado con Jesús. Quiero que la gente no solamente sepa que yo amo a Jesús sino que la amo también.

¿Cuáles son algunas maneras pequeñas prácticas que podrías mostrar el amor de Cristo a los que te rodean?

Amar a los demás es el resultado natural de amar a Jesús

“Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo” Mateo 5:16