¿Cuál es el propósito de Dios para la humanidad y tu Iglesia?

Este mes estamos enfocados en los tres ejes de nuestra Iglesia.  Me gustaría compartirlos con ustedes para que puedas aprovecharlo para tu Iglesia.  Creo que todas las Iglesias necesitan tener un enfoque para su ministerio.  Son los pilares que nos dan la seguridad de la base donde estamos construyendo.  Las bases son la parte más importante de todo el edificio, todo subirá arriba de estas y si no están firmes puede caer todo.

El primer eje es Encuentro.  La Biblia nos ensena que Dios nos diseño para tener un Encuentro con él.  Mira en la vida de Padre de la Fe, Abram. Dice Génesis 12:7 “Allí el Señor se le apareció a Abram y le dijo: «Yo le daré esta tierra a tu descendencia.”  Dios inició el encuentro con el hombre desde el Jardín de Edén.  Dios sigue buscando al hombre para relacionarse con él.  Cuando Dios viene, el encuentro arroja luz.  En la vida de Apóstol de Jesús, Pablo en Hechos 9:3- “En el viaje sucedió que, al acercarse a Damasco, una luz del cielo relampagueó de repente a su alrededor.” Se necesita la luz para este encuentro con Jesús.  Mira que hace la luz, porque cuando Dios viene al encuentro cambia nuestra vida.  Abram no se quedo igual, tampoco Pablo no siguió siendo la misma persona.   Dice Hechos 9:6 “Levántate y entra en la ciudad, que allí se te dirá lo que tienes que hacer.” Este encuentro diseñado por Dios nos va a cambiar, para tener una relación con Dios.

El segundo eje es Entrega.   Dios nos diseño para un Entrega a el, que abarca obediencia, adoración, y sacrificio.  En Génesis, 12: 4 dice:  “Abram partió, tal como el Señor se lo había ordenado, y Lot se fue con él.” Obediencia es la base de entrega.  Si no hay obediencia no hay entrega.  Tenemos que aprender de rendir a Dios todo.  Esto es lo es adoración.  Una vida consagrada al Señor.  Génesis 12:8b:  Abram “erigió un altar al Señor e invocó su nombre.” Toda adoración comienza y termina con una vida de oración y busqueda del Señor.  Adorarle es parte de la entrega. Cuando hay entrega hay sacrificio.  Hechos 9:16 dice de Saulo “Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre.”  Dios le muestra de la entrega que tiene que padecer por el nombre de Cristo. La vida de Saulo, quien cambió su nombre a Pablo, fue una vida transformada, después del encuentro fue un entrega total a Dios.

El tercer eje es Extensión. Dios nos diseñó para Extendernos. En la vida de Abram Dios le mostró que la extensión va más allá de nuestro territorio.  El no lo entendió pero Dios declaró en Génesis 12: 2 “Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición.” Esta es extensión a una nación grande, bendecido, y que va tocar todas las familias. Mira como trascendemos porque nos extendemos.  Génesis 12:3 : “Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!”  Todas las familias pueden trascender.  Fuimos diseñados para extender el evangelio a todas ellas.  Dice de Pablo en Hechos 9:15 “—¡Ve! —insistió el Señor—, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel. Vs. 20- y en seguida se dedicó a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús es el Hijo de Dios.”  Se extendió a las naciones con la predicación de la palabra de Dios y esta extensión cambió naciones y sigue haciéndolo.

Hoy hemos recibido la gracia de Dios y todas las familias de la tierra por la fe del Encuentro, Entrega y Extensión de Abram. Somos parte de la familia de Dios, por fe en Dios a través de la vida de entrega de Jesús por nosotros en la cruz.  Pablo el apóstol de la cruz de Cristo.  Estas dos personas son ejemplos de cómo Dios actúa para transformar vidas con un Encuentro, que nos lleva a una Entrega toda, y hasta usarnos para Extender el Evangelio de Cristo.  Vamos a poner buenas bases antes de construir.

Un abrazo,
Rocco