“Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, más para Dios todo es posible.” – Mateo 19:26

Cuando se habla de adicciones, la asociación es que las adicciones son siempre negativas. Pero hay ejemplos de adicciones pueden ser positivas. Primero vamos a ver las adicciones negativas y cómo funciona. Las adicciones comienzan con el placer. La idea que las adicciones no traen placer es incorrecta. Para la persona adicta, la adicción es algo que le da alegría y placer en el momento que está bajo el efecto. Pero el placer termina rápido y se convierte en dolor. Es en el dolor y resentimiento que muchos son vulnerables a caer en una adición. La misma adicción pasa del estado de placer al de dolor inmediato y termina en destrucción. El final de las adicciones negativas es la destrucción. Lo que comenzó con placer se convierte en dolor y al final resulta en destrucción total. Produce PLACER-DOLOR-DESTRUCCION.

Vamos a ver las adiciones positivas. Ellas comienzan totalmente de forma diferente y con mucho dolor. Empezar una adicción positiva es difícil porque implica esfuerzo, dedicación, dificultad que se hace doloroso. Sea un plan de ejercicio físico, dieta, disciplina de estudios, pensamientos positivos, estudiar o memorizar la palabra es doloroso. No es fácil, es más bien muy difícil de hacerlo y demanda mucho dolor pero al tiempo se convierte en placer. Después de que uno comienza con la disciplina es algo que trae placer de saber que está avanzando. Lo que comienzo con dolor se convierte en placer y al final trae vida. El resultado final de las adicciones positivas es vida. Las adicciones positivas producen DOLOR-PLACER-VIDA.

Tenemos que ver que la vida es el resultado final. Las adicciones negativas destruyen la vida pero las adicciones positivas terminan en vida. ¿Con cuál resultado final quieres terminar, con el que produce vida o muerte? Quieres tener una vida en abundancia o una vida que termina en la destrucción?. Tenemos que tomar la decisión de qué vamos a hacer.Una adicción positiva puede empezar simplemente haciendo algo por 21 días consecutivos. El primer día es muy difícil pero hay que comenzar. Cuando se continúa el próximo día es menos difícil. Hasta que se convierte en un hábito positivo. Pídele a Dios que te ayuda a comenzar lo que termina en vida y no en destrucción. Podés ser libre de las adicciones que te están destruyendo. No hay nada imposible para Dios. Créelo. ¿Por qué no comienzas una adicción positiva que puede hacer una diferencia en el tipo de final que tendrá tu vida? No se quede donde está ahora. La disciplina comienza con el primer paso. Hágalo!

Un abrazo,
Rocco